Pues hoy quería que os pararais a pensar en... la famosa ley de Murphy.
Todos sabemos que cuando pasa algo que parece echo a proposito, siempre hay alguien que salta con... la ley de Murphy.
Pues a ver... pienso en esa situación... y pararos a pesar también vosotros, ahora bien os pondré un ejemplo, como siempre: Imaginaros la típica situación de que tienes prisa, y sales corriendo con el coche y... pillas los semáforos en rojo. ''Saltarán con la ley de murphy'' o al menos se te pasará por la cabeza. En cambio, tienes prisa, sales corriendo con el coche y... pillas todos los semáforos en verde. ''No se te pasa nada por la cabeza''.
Es así de simple, la ley de Murphy no existe. Lo que nos da a pensar que existe es, que en el primer caso (de los semáforos en rojo) se nos viene a la cabeza la dichosa ley, y en el segundo caso (semáforos en verde), no se nos pasa por la cabeza que no se ha cumplido esa ley de Murphy, es decir, no le damos importancia, pero realmente pillamos los mismos semáforos en rojo que en verde, tengamos o no tengamos prisa. No os engañeis.
El destino no existe






